La titular de la Oficina del Alta Comisionado de Naciones Unidas para Derechos Humanos (ACNUDH), Navi Pillay, ha denunciado que unas cinco mil mujeres mueren cada año en todo el mundo víctimas de 'crímenes de honor' cometidos por sus propios familiares.
'La gran mayoría de estos crímenes no son noticia ni tampoco la cantidad de delitos perpetrados contra niñas y mujeres por sus esposos, padres, hermanos, tíos u otros familiares e incluso a veces por otras mujeres de la familia', señaló Pillay en un comunicado.
'Lo más perverso es que las mujeres que han sido violadas son consideradas una deshonra para la familia, que a su vez las ejecuta para borrar ese estigma, mientras que el hombre que las ha violado se escapa fácilmente', añadió.
Las razones de estos crímenes son diversas: puede ser porque ella expresa su deseo de escoger ella misma a su esposo, por querer divorciarse, reclamar una herencia o "salirse" de las normas de la familia.
La titular de la Oficina de las Naciones Unidas ha revelado estos dados en el marco del Dia Internacional de la Mujer, que se conmemora el 8 de marzo, absteniendose de mencionar los países específicos en donde impera esa situación.